miércoles, 11 de noviembre de 2009

LAS AMIGAS DE BÁRBARA.


TARA LYUM:
Una actriz debe ser hermosa, y luego tener talento, si tienes talento y no eres hermosa… es una pena, solo podrás hacer teatro.

BECKY DEL PÁRAMO:
No me seas boluda, una actriz debe ser flexible, saber bailar, saber cantar, saber bajar una escalera con un tocado de plumas de dos metros y unos tacones de medio metro… si no, solo podrá hacer cine y teatro.

LULY CORRIENTES:
Una actriz debe saber esperar.

TARA Y BECKY:
¿Esperar?

LULY CORRIENTES:
Sí, esperar, esperar la llamada de un director para hacer una obra de arte y ensayo en una nave industrial off, esperar la llamada de una cadena de televisión para hacer una telenovela, esperar la llamada de Pedro Almodóvar para hacer un buen papel en Europa… esperar en tu camerino a que te llamen para grabar, rodar, o trabajar… Bárbara sabía esperar, tenía todo el tiempo del mundo, es inmortal.


TARA LYUM:
Todas lo somos. Yo no sé ni el tiempo que llevo viva, perdí la cuenta… me pasa lo mismo con los Gin Tonic, pierdo la cuenta, y con los hombres, pierdo la cuenta… no recuerdo cuando conocí a mi marido, ni cuántos maridos he tenido ¿cómo voy a recordar cuando conocí a Bárbara? No lo recuerdo. No lo recuerdo.

BECKY DEL PÁRAMA:
Fue en Patio Bulrich, ella salía de Prada y nosotras entrábamos en Dior… o ¿ella salía de Dior y nosotras entrábamos en Prada? qué más dará el caso es que íbamos monísimas, divinas. Yo acaba de ir a la peluquería y tenía una melena colorada por la cintura... ¿Te acordás que Tinelli me propuso presentar un programa? Las mañanas coloradas del Buenos Aires… qué tiempos…. Bárbara salía de la tienda y entraba en nuestras vidas para siempre… aquella telenovela nos unió para siempre…

LULY CORRIENTES:
Nos unió el arte y el hecho de ser mujeres en el arte… recuerdo el primer día que llegó al plató con aquellos tacones rojos sacándonos a todos una cuarta, me miró y me dijo, vamos a llevarnos bien pequeña, las telenovelas suelen ser largas y conviene llevarse bien… yo le tiré el café sobre la falda roja de Cristian Lacroix.